Mumming Life

#momguilt La culpa de mamá ataca y no te deja ser feliz

Hello mums! Espero se encuentren de lo mejor en esta segunda semana de entrada nueva en nuestro blog. Para iniciar les quiero mandar un abrazo fuerte, lleno de buena vibra, de cariño, de calidez y de comprensión. Quiero que recuerden que lo están haciendo bien y, sobretodo, quiero que se acuerden de ustedes mismas, que se abracen y se amen.

El día de hoy les platicaré sobre un tema que a TODAS nos ha pegado y que estoy segura, ni una sola de nosotras ha disfrutado. El famoso mom guilt o culpa de mamá, ese sentimiento negativo en contra de nosotras mismas al momento de hacer algo que no incluye a nuestros hijos o que no los pone en primer plano, como normalmente lo haríamos. Es horrible, nos consume poco a poco por dentro y no nos permite llegar a un estado de paz, plenitud y gozo en la situación en cuestión. ¿Cuándo fue la última vez que se te presentó este sentimiento? ¿Cómo lo superaste? ¿Dejaste de hacer lo que ibas a hacer porque te sentiste “mala madre”? … Que dilema, que crueles podemos ser con nosotras mismas.

En dos semanas es mi cumpleaños y el mom guilt ya me ha atacado varias veces al pensar en mis planes de festejo. “¿Cómo que te quieres ir con tus amigos en la noche? ¿Cómo es posible que pienses en no festejar todo el día con tu hija? ¡No puede ser que pongas primero tu celebración a estar con tu hija las 24 horas del día!” etc etc. Me recuerda mucho a un viaje que hice hace 2 años a Guadalajara, Tequila y Sayulita. Las personas que han ido no me dejaran mentir que son destinos preciosos. Duré 3 días, fue un viaje bastante corto y no lo pude disfrutar bien. Fue mi primer getaway sin mi bebé y estuve un 95% del tiempo pensando en la mala mamá que estaba siendo por estar de paseo y haber dejado encargada a mi bebé con mi mamá. No saben el martirio, sé que suena exagerado, pero en el momento no puedes pensar en otra cosa. Me encantaron los tres lugares, no conocía Sayulita ni Tequila y ¡definitivamente volvería! Las caminatas, los paisajes, la comida, el hotel, TODO me gustó, pero desgraciadamente no lo supe disfrutar bien.

¿Por qué somos así? El apego tiene mucho que ver, especialmente como mamás primerizas. Pero no me mal entiendan, el apego no es malo, es una reacción natural que viene del amor verdadero. En realidad es algo muy bonito y único que tenemos como lazo con nuestros hijos. Lo no positivo entra cuando dejamos que la emoción del apego se apodere de nuestra mente y se torne en negativa. Es ahí cuando nos invade la culpa por no estar ‘pegadas’ a nuestros hijos 24/7. Con la práctica constante del apego negativo, nuestra mente construye la idea de que somos buenas madres siempre y cuando estemos a la merced de nuestros hijos y no nos importe nada ni nadie más (incluidas nosotras mismas). Que tóxico suena, ¿no?

Pero a ver, vamos a analizar la situación: trae a tu mente una de las tantas veces que has sentido mom guilt, ¿qué fue lo que no te dejaba tranquila? ¿en realidad estabas siendo mala madre? ¿descuidaste a tus hijos, pusiste en riesgo su seguridad o algo por el estilo? Por ejemplo, cuando me fui al viaje que les platiqué, en ningún momento puse en riesgo o en segundo plano siquiera la seguridad y bienestar de mi bebé. Regina se quedó 3 días con mi mamá (abuelita 100% dedicada), yo sabía que estaba perfectamente cuidada y feliz, ¡porque ama a su titi! (Sí, mi mamá es Titi para Regina jajaja), hicimos videollamada todos los días y ¡mi niña estaba perfecto! Como mamá sabes cuando algo anda mal y para nada fue el caso. Pero, pregúntenme si eso bastó para que yo disfrutara al máximo mi viaje… NO.

Que desgastante puede ser nuestra vida de mamá si así lo permitimos, caray…

Bueno y ¿cómo podemos combatir el mom guilt? Creo que antes que nada, se trata del mindset que manejes; ERES (inserte nombre), una mujer independiente y maravillosa que ahora es mamá de (inserte nombre de hijos). NO ERES mamá de (…) y pues mujer por anatomía y ya, ¿me explico? Si tú, mamá, no te cuidas y amas primero que nadie, no estarás lista para cuidar y amar en su máxima potencia a quienes te rodean, especialmente a tus hijos. Pero, si sientes que esto va más allá y que se ha convertido en un problema en tu vida, te recomiendo mil veces acudas con un psicólogo. La terapia puede ser tu mejor amiga, siempre y cuando sepas sacarle partido. No está mal pedir ayuda, no estás loca ni eres débil por ir al psicólogo, al contrario, estas siendo fuerte e inteligente, estás luchando por tu bienestar y salud mental.

Con todo esto no les estoy sugiriendo que se vayan de fiesta 3 días seguidos y dejen a su suerte a sus hijos… OJO! no quiero quejas después jajaja. A lo que las estoy exhortando es a no dejar de lado su individualidad y a cubrir sus necesidades y deseos de diversión, bienestar y cuidado personal. Todo con medida mums, todo con amor, todo con responsabilidad y todo con consciencia.

Recuerda que al cuidar de ti, estas aportando para poder cuidar mejor de los tuyos.

Muchas gracias por haber llegado hasta acá, no olvides seguirme en mis redes sociales y si me quieres platicar alguna situación de mom guilt, adelante, por favor escríbeme, yo encantada en leerte.

Besos y que tengan excelente resto de semana.

xx

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